En un mundo en el que monstruos asesinan humanos sin que estos puedan hacer algo para defenderse o siquiera darse cuenta de lo que sucede, hace su entrada un joven llamado Yuuji. Mientras se prepara para morir de manera inevitable a manos de un gigante de cabeza enorme, aparece en escena una chica de cabellos rojos quien se encarga de salvarle aquella vida que hasta ese momento el todavía estaba seguro de tener. Tras enterarse de la verdad del universo, la crisis existencial sazonada con una serie infinita de preguntas —que cumplen de muy buena manera como FAQ— no se hace esperar. Shana, entonces, le explica con pocas palabras acerca de los tomogara, los flame haze, los reyes de Guze, el cómo él ya no es humano, sino un mero objeto y de la misma manera, le revela lo poco que le falta para desaparecer.
Ésta es la segunda reseña que hago sobre la primera temporada de Shakugan no Shana. La anterior consiguió desaparecer de manera misteriosa luego de unos "retroceder" y "avanzar" que he jurado nunca más repetir. Diría que éste es un artículo presentado bastante a destiempo, pero que de todas maneras aplica por lo inminente de la última secuela de la franquicia.
